Estudio de los metacarpos y los metatarsos para la asignación de sexo en la población humana contemporánea mexicana

Dentro del campo de la Antropología Física y Forense, la determinación del sexo es el primer paso que se debe seguir, al momento de realizar el análisis de uno o varios individuos esqueletizados. Es importante mencionar, que los mejores elementos óseos para llevar a cabo esta tarea, son el cráneo y la pelvis (Gómez-Valdés, et al., 2012); no obstante, debido a la cantidad y/o calidad del material se han desarrollado propuestas con diferentes huesos del esqueleto postcraneal.

Acorde a lo anterior, el Mtro. Guillermo Torres realizó su tesis a partir de una muestra de la Colección-UNAM, con el objetivo de desarrollar parámetros estadísticos a partir de análisis métricos de metacarpos y metatarsos; así como de explicar la variabilidad de las características métrico-morfológicas de estos elementos óseos (Torres Ramírez, 2016). Como resultado del análisis métrico y estadístico, se obtuvieron funciones discriminantes, las cuales presentan un porcentaje de clasificación correcta de hasta el 85% para metacarpos y 84% para metatarsos.

tabla-memoEl presente trabajo es relevante, ya que en México no se cuenta con datos reportados en este sentido para población contemporánea; y sobre todo, debido a que reporta, no solamente funciones discriminantes, sino también los puntos de corte para las diversas medidas de cada uno de los huesos tanto del metacarpo como del metatarso.

Figura 2. Registro y técnica de medición de las variables que fueron incluidas en este trabajo. (Medidas para el tercer metacarpo)

Funciones discriminantes de la patela en población mexicana contemporánea

Un abordaje con base a estándares específicos-poblacionales para la estimación sexual, especialmente en los métodos matemáticos que se basan en funciones discriminantes, resulta un imperativo para las buenas prácticas en el ambiente de la antropología forense.

Aunque los huesos que conforman la pelvis y el cráneo han sido, en lo general, considerados los mejores elementos para estimar el sexo de un individuo. Las investigaciones recientes han demostrado que funciones discriminantes de otros huesos del esqueleto postcraneal pueden producir resultados con altos porcentajes de clasificación correcta (Spradley y Jantz, 2011). Lo anterior puede ser entendido, debido a que el tamaño es uno de los componentes principales del dimorfismo sexual. Además, al parecer pueden existir diferencias en el patrón del dimorfismo dependiendo de la estructuración poblacional.

En este sentido, Diana Duque Giraldo y Ximena Blandón López, de la Universidad de Caldas, estudiando la Colección-UNAM desarrollaron un análisis de funciones discriminantes que puedan ser aplicadas para sexar patelas de la población mexicana contemporánea.

Tabla 1. Se muestra el resultado de tres funciones discriminantes (F1, F2 y F3) para la patela de individuos que pertenecen a la población de la Ciudad de México y que han sido obtenidas a partir de la muestra de la Colección-UNAM. Se presentan los valores de los coeficientes estandarizados para cada una de las funciones, así como el punto de corte y su porcentaje de clasificación correcta. Además se ha incluido el valor de la reclasificación. El valor Lamdba de Wilks puede ser interpretado como el porcentaje de varianza que no puede ser explicada por las diferencias entre los grupos (sexos).

Tabla 1. Se muestra el resultado de tres funciones discriminantes (F1, F2 y F3) para la patela de individuos que pertenecen a la población de la Ciudad de México y que han sido obtenidas a partir de la muestra de la Colección-UNAM. Se presentan los valores de los coeficientes estandarizados para cada una de las funciones, así como el punto de corte y su porcentaje de clasificación correcta. Además se ha incluido el valor de la reclasificación. El valor Lamdba de Wilks puede ser interpretado como el porcentaje de varianza que no puede ser explicada por las diferencias entre los grupos (sexos).

En esta investigación, que fue presentada como investigación recepcional, las autoras han obtenido una serie de tres funciones discriminantes que permiten realizar estimaciones con alrededor del 80% de clasificación correcta. De manera, excepcional han reportado dos funciones discriminantes que con sólo la altura máxima (AL) y anchura máxima (AM) de este hueso se pueden lograr resultados con una clasificación considerablemente elevada.

Adicionalmente, complementaron con un estudio basado en morfometría geométrica que les ha permitido describir algunas características morfológicas (no-métricas) relacionadas al dimorfismo sexual de la patela.

Figura 1. Gráfico de dispersión y parrillas de deformación TPS del cambio asociado al sexo en la muestra de la Colección UNAM perteneciente a la población mexicana contemporánea. Un análisis adicional basado en morfometría geométrica, permite apreciar (como es de esperarse) que el tamaño es un importante componente del dimorfismo sexual de la patela. Lo cual sugiere emplear abordajes basados en medidas lineales clásicas.

Figura 1. Gráfico de dispersión y parrillas de deformación TPS del cambio asociado al sexo en la muestra de la Colección-UNAM perteneciente a la población mexicana contemporánea. Un análisis adicional basado en morfometría geométrica, permite apreciar (como es de esperarse) que el tamaño es un importante componente del dimorfismo sexual de la patela. Lo cual sugiere emplear abordajes basados en medidas lineales clásicas.

LITERATURA RELACIONADA

(2016) Duque Giraldo, Diana y Blandón López, Ximena. Análisis de funciones discriminantes de la patela para determinar dimorfismo sexual en una muestra de población mexicana contemporánea. [dissertation]. Colombia: Universidad de Caldas, 2016.

(2011) Spradley, M. K. and Jantz, R. L. (2011), Sex Estimation in Forensic Anthropology: Skull Versus Postcranial Elements. Journal of Forensic Sciences, 56: 289–296. [IR]

Análisis de funciones discriminantes para el sexamiento de escápulas en población mexicana contemporánea

hudson coverUn grupo de investigadores liderados por la Allison Hudson de la Facultad de Medicina de la Universidad de Dalhousie en Canadá realizaron una novedosa investigación para la determinación del sexo en esqueletos humanos a través de la escápula. En dicha investigación la colaboración de los académicos A.F. Guillermo Torres y Dra. Gabriela Sánchez-Mejorada del Laboratorio de Antropología Física del Departamento de Anatomía de la Facultad de Medicina de la UNAM ha sido de especial relevancia.
En la investigación, que fue publicada en la prestigiosa revista Journal of Forensic and Legal Medicine, inicialmente aplicaron en la muestra de población mexicana (Colección-UNAM) una serie de funciones discriminantes obtenidas previamente (Frutos, 2002) en población de Guatemala. Con lo anterior, pudieron apreciar altas tasas de precisión para la determinación del sexo masculino (100%) pero la determinación del sexo femenino presentó tasas bajas (48.68% al 51.32%).
Luego de discutir el efecto que tiene el tamaño (alometría) en la variación intra e inter-poblacional; Allison Hudson y sus colaboradores realizaron funciones discriminantes específicas para la población mexicana contemporánea, obteniendo así una clasificación general del sexo entre el 83.6%  y el 89.3%.

Funciones discriminantes específicas-poblacionales para la población mexicana contemporánea (Colección-UNAM). Longitud de la cavidad glenoidea de la escápula (LGC) es la distancia máxima a través de la cavidad glenoidea perpendicular al eje anterior posterior. Anchura de la cavidad glenoidea de la escápula (BGC) es la distancia máxima a través de la cavidad glenoidea medida en un ángulo recto al eje de la longitud de la cavidad glenoidea (Hudson et al., 2016).

Tabla 1. Funciones discriminantes específicas-poblacionales para la población mexicana contemporánea (Colección-UNAM). Longitud de la cavidad glenoidea de la escápula (LGC) es la distancia máxima a través de la cavidad glenoidea perpendicular al eje anterior posterior. Anchura de la cavidad glenoidea de la escápula (BGC) es la distancia máxima a través de la cavidad glenoidea medida en un ángulo recto al eje de la longitud de la cavidad glenoidea (Hudson et al., 2016).

REFERENCIAS:

Frutos, L.R. (2002). Determination of sex from the clavicle and scapula in a Guatemalan contemporary rural indigenous population Am J Forensic Med Path, 23(3):284–288. [IR]

Hudson A, Peckmann T, Logar C and Meek S. (2016). Sex determination in a contemporary Mexican population using the scapula. J Forensic Leg Med. 2016 (37):91-6. [IR]

Clasificación de fracturas del anillo pélvico: aplicación a casos forenses

Báez-Molgado, S., Bartelink, E. J., Jellema, L. M., Spurlock, L. and Sholts, S. B. (2014), Classification of Pelvic Ring Fractures in Skeletonized Human Remains. Journal of Forensic Sciences (Early View).

JOFS BANNERLa nota técnica publicada en el Journal of Forensics Sciences Clasification of pelvic ring fractures in skeletonized human remainsintenta por primera vez proponer un protocolo que estandarice el estudio de las fracturas del anillo pélvico en restos óseos. Anteriormente la biomecánica y comportamiento de este tipo de lesiones por vehículo de motor (colisiones carro-carro y/o carro-peaton) solo se había estudiado desde las perspectiva clínica.

Se analizaron un total de 22 fracturas del anillo pélvico de dos colecciones osteológicas, la Colección-UNAM del Laboratorio de Antropología Física del Departamento de Anatomía de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México y la Hamman-Todd Collection del Cleveland Museum of Natural History. Ambas son colecciones de referencia de población moderna. En algunos de los casos la causa de muerte por vehículo de motor estaba documentada, cuando no se tuvo documentación que precisara el origen de la fractura, se infirió que la muerte ocurrió sobre un hecho similar debido a la similitud y el patrón característico de las lesiones observadas en los huesos que forman la cintura pélvica.

La estandarización de las fracturas pélvicas en restos óseos propone que se deben cumplir tres condiciones:

 1) Que la fractura del anillo pélvico pueda agruparse de acuerdo a la clasificación de estabilidad/inestabilidad de la cintura propuesta por Marvin Tile (1988) (Figura 1).

 2) Que se pueda inferir la reconstrucción biomecánica de la fractura de acuerdo al mecanismo de la lesión desarrollado por Young y Burgess (1987).

 3) Que las lesiones observadas presenten características de lesiones hechas sobre el hueso fresco y sea posible diferenciarlas de los daños postmortem. Este hecho es fundamental para tener un correcto diagnóstico y poder relacionar las fracturas con la causa y modo de muerte. Debido a que la estructura de las cintura pélvica involucra más hueso trabecular que cortical, la característica de la lesión sobre el hueso trabecular “fresco” facilito el análisis/diagnóstico de las fracturas con intervalo perimortem (Figura 2).

El conjunto de estas tres circunstancias permite un correcto estudio en este tipo de lesiones. La muestra que se utilizó abarcó desde las fracturas mas simples, Tile tipo “A” hasta las mas complejas Tile tipo “C”, las cuales presentaron características consistentes con las fracturas ocasionadas por accidentes con vehículo de motor donde no solo se involucra la cintura pélvica sino otros elementos óseos especialmente cuando son colisiones carro-peatón.

Figura 1.- El caso UNAM-FAC.MED-110 se observó una fractura del anillo pélvico de Tile tipo B (con estabilidad vertical e inestabilidad rotacional), se afectó en la parte posterior el complejo sacro iliaco izquierdo y en la parte anterior izquierda de la sínfisis. Tal vez una fuerza de compresión lateral e ipsilateral fue la que ocasionó esta lesión.  Figura 2.- El sacro que generalmente involucra las fracturas del anillo pélvico  se compone principalmente de hueso trabecular.  En la figura se observa una fractura incompleta posiblemente ocasionada por una colisión carro-peatón.  La fuerza al momento del impacto originó grietas, astillas, doblez tipo bisagra y fragmentos unidos al hueso, todas ellas lesiones características que se forman cuando el hueso aun conserva las propiedades de tejido vivo.

Figura 1.- El caso UNAM-FAC.MED-110 se observó una fractura del anillo pélvico de Tile tipo B (con estabilidad vertical e inestabilidad rotacional), se afectó en la parte posterior el complejo sacro iliaco izquierdo y en la parte anterior izquierda de la sínfisis. Tal vez una fuerza de compresión lateral e ipsilateral fue la que ocasionó esta lesión.
Figura 2.- El sacro que generalmente involucra las fracturas del anillo pélvico se compone principalmente de hueso trabecular. En la figura se observa una fractura incompleta posiblemente ocasionada por una colisión carro-peatón. La fuerza al momento del impacto originó grietas, astillas, doblez tipo bisagra y fragmentos unidos al hueso, todas ellas lesiones características que se forman cuando el hueso aun conserva las propiedades de tejido vivo.

Los ejemplos y las descripciones presentados en este artículo pueden observarse con mayor detalle en la meta base de datos www.forost.org

Por: Socorro Báez, Department of Anthropology, Texas State University, San Marcos, TX.